Kirguistán; polvo, praderas y glaciares.

Kirguistán; polvo, praderas y glaciares.

publicado en: Bikepacking, Kirguistan, Rutas, Viajes | 0

Aquí os dejo una ruta hecha por el compañero de fatigas que poco a poco va a aprender cirilico con tanto insistir por estos lares que ya lleva 3 años duro que es tarde!!!

 

Kirguistán, centro de Asia. Zona geográfica de transición entre las antiguas tribus persas, turcas y los pueblos de la gran China. Ex-república socialista rusa, hacen de esta zona una especial mezcla racial, cultural y política que me atrae y me intriga.

Recomendado por un chaval que había estado allí y que que la información que encontré por internet no tenía mala pinta, me decidí sacar el billete a Bishkek, su capital. Así que con las siempre escasas 3 semanas de vacaciones (con 2 de pedaleo efectivo), me planteo una ruta en bicicleta, con la duda de si quizás era un poco tarde ir las últimas de Septiembre. Kirguistán es un país muy montañoso, de una extensión que será un tercio la de España, la altura media es superior a los 2000 metros y de clima continental, por lo que Septiembre puede resultar un poco inestable.

Cómo el resto de sus vecinos (a excepción de Uzbekistán), no es lugar para ir de viaje cultural. No hay edificaciones históricas porque sus habitantes han sido nómadas y las yurtas su refugio. Sólo en el ultimo siglo han edificado casas para vivir. Al pertenecer a lo que era la extinta URSS, la “modernidad” llevó el asfalto, los tendidos eléctricos y el ladrillo…La ganadería especialmente y la agricultura a pequeña escala en los valles ha sido y sigue siendo la principal actividad de sus habitantes.

Por lo que pude apreciar, los kirguises trabajan, tienen sus necesidades básicas muy cubiertas, casas decentes, vehículos, mínima infraestructura y…como no, un acceso a la telefonía móvil moderna con su 4G……Como siempre que uno está un tiempo tan reducido en un país y su único medio de transporte es la bici, la percepción del lugar, las personas y el entorno queda resumido en esa única breve y particular ruta. Pero se repite la sensación en estas áreas del centro de Asía: gente muy amable, extremadamente hospitalaria, que siente curiosidad por alguien de fuera pero que no la ven (aún) como una cartera con patas.

Como breve detalle, sí que se advierte que toda esta zona es un mercado en desarrollo para las empresas chinas, muy presentes en las grandes obras de infraestructura y energía.

Así que, monte sin fin, libertad absoluta a la hora de acampar, pistas y carreteras poco transitadas, muy poco nivel de violencia y unas gentes amables y hospitalarias parece que hacen del país un destino apropiado para lo que busco en un viaje vacacional en bicicleta.

En la preparación de la ruta tuve en cuenta cuatro aspectos, que luego confirmé, eran determinantes:

– El cruce de ríos: en un país así de montañoso y con esas alturas, con numerosos glaciares, el vadear los ríos no es para tomárselo a la ligera. Como comprobé una vez en el terreno, diseñar la ruta por lugares en los que no haya puentes es atrevido. Una persona sola, con esos caudales puede verse en serios apuros. Una vez subes a una cota alta, es más normalita la cosa, pero los fondos de valle son delicados a la hora de trazar rutas en zonas remotas sin puentes.

– La altura: numerosos pasos a más de 3000 metros exigen que los 2-3-4 primeros días se hagan las cosas con un poco de planificación a la hora de conseguir una buena aclimatación. No es algo exagerado, pero hay que preveerlo.

– Ojo con los mapas y las pistas que aparecen en ellos: muchas pistas fueron construidas hace más de 50-60 años en la era soviética. Las condiciones climáticas del país, en parte por la altura a la que transitan dichas pistas, han hecho que muchas de ellas están literalmente borradas de la faz de la tierra. Otras permanecen en muy mal estado o como simples senderos, muy malos de seguir a veces.

– Los valles son muy largos y los desniveles altos: conviene tener dos dedos de frente e intentar partir ciertas ascensiones en jornadas de pedaleo distintas para que coincida una pernocta a mitad de subida. No es estrictamente necesario y depende mucho del nivel físico de cada uno, pero los esfuerzos van pasando factura conforme se acumulan los días.

Algo que no me esperaba y que sí que es importante, es que el agua no es tan abundante como uno podría suponer. Conviene estudiar la ruta diaria para anticipar comprar agua en el último pueblo que se pase. Portear un sistema potabilizador de agua es altamente recomendable si se quiere aprovechar en determinadas zonas la poca agua que pueda haber.

Unido a lo anterior, la verdad es que el país es más desértico de lo que me esperaba. Está a la misma latitud que España, pero imagino que su posición en el interior del continente y su altura, influyen en esta sequedad. También es verdad, que en Septiembre, en el Pirineo muchas zonas son secas y “marrones” cuando dos meses antes son verdes y húmedas.

Igualmente, quedé sorprendido por la temperatura. Esperaba mucho más frio. Aunque es cierto que por la noche bajaba (especialmente en las zonas altas, agua helada en las botellas y tienda blanca) el día por lo general era más cálido de lo que esperaba.

Y aunque la dureza de una ruta no es ejemplo de como es el resto del país, sí puedo decir que la ruta que realicé fue muchísimo menos dura de lo que esperaba. Pocas veces, 2 creo, tuve que bajar de la bici en una pista por la dureza de la pendiente. Y el esfuerzo acumulado (por la pendiente media) excepto en un par de puertos, no fué excesivo. Si uno está acostumbrado a nuestras sierras prepirenaicas y pirineo, no debe tener miedo…en la ruta que yo realicé.

Aunque la original era algo más atrevida en un par de días (senderos en lugar de pista) un contratiempo físico en mi castigada rodilla me llevó a variar esos pasos por pista y carretera y la ruta resultó ciclable en un 100%.

Los avituallamientos de comida son adecuados para “repostar” cada 2-3 dias. Atención a la zona sur, Ak-Say, donde la posible compra de comida es muy díficil. La comida de batalla bicicletera es de fácil acceso. Yo llevé un hornillo de gas y no tuve problemas. Bishkek tiene al menos dos establecimientos donde comprar los cartuchos de gas propano-butano.

La ruta discurre principalmente por el Tien-Shan, cordillera montañosa que se encuentra en la confluencia de Kirguistan y China. Me planteé hacer una ruta circular de salida y llegada a Bishkek en bici, en mi línea de evitar tener que cargar con la bici en transportes públicos. Seguir las pistas y orientarse no es difícil, ya que se sigue en muchas ocasiones valles hasta su correspondiente paso, sin muchas opciones más de caminos. Las pistas para una bici de montaña no son malas, siendo las peores las más transitadas por camiones y 4×4. El paso de estos vehículos hace que el firme se ondule y las vibraciones en la bici son desesperantes.

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El objetivo personal del viaje era ciclar el valle del AK-Say. Los viajes tienen una zona que por lo que sea, desde que empiezas a preparar y conocer donde vas, tiene algo que te gusta….Desde que me puse a trabajar en el viaje y ver las distintas zonas del país, me había atraído esta zona por lo desolada e inhabitada que parecía. Existe poca información de ella y es muy importante tener en cuenta que se necesita un permiso especial oficial que hay que llevar encima, necesario para entrar y salir por los puestos militares. Además pueden pedirte el permiso en cualquier momento que estés allí.

El Ak-Say es un valle colgado a 3500 mts, con un desnivel muy poco pronunciado aunque en claro descenso de oeste a este. Es una zona esteparia, rodeada de cordilleras con picos de hasta 4000 mts, muy desprotegida, fria y ventosa. Por contra es muy fácil ciclarla, con una pista muy clara y vadeos de rio sencillos (en Septiembre al menos). Desde Baetov, último pueblo con tiendas, son más de 300 kms sin niguna posibilidad de comprar comida o agua.

El viaje podríamos dividirlo en 4 secciones:

La primera, de transición, la salida de Bishkek y el rodaje inicial, por carretera. El pimer punto crítico de la ruta es el cruce del Túnel del Too Ashuu, a 3300 mts y de unos 3 kilómetros de longitud. En cualquier crónica ciclista que leas, te advierten de su peligrosidad (yo lo crucé montado en un camión cisterna rezando porque no le pase nada al a bici que hemos colocado entre la cisterna y la cabina). Ascensión por carrtera a estos primeros 3,300 mts de forma suave y progresiva y bajada al primer valle hasta Kyzyl-Oi , en el que empieza la parte central de Kirguistán como tal.

La segunda parte, recorriendo la parte central hacia el sur, enlazando pistas, carreteras y puertos por los que vas viendo Kirguistán al natural. Esta parte, la podríamos acabar en su cruce con la estupendísima carretera que nos lleva a China, por el paso de Torugart. Atrás hemos dejado el paso de Kara-keche, el lago Song-Kol, el idílico e impresionante sitio de Orto-Sirt (dónde fuí invitado a cenar con una familia de ganaderos en su casa tras plantar la tienda en sus propiedades).

La tercera parte, del cruce con dicha carretera a Naryn. Parte donde se pedalea por el Ak-Say, comentado anteriormente. Zona remota y con una altura de como mínimo 3000 mts. La densidad poblacional aquí es casi cero y tener mal tiempo aquí no debe ser muy agradecido. El segundo punto crítico del viaje era el paso de los puestos de control con el permiso; se supone que estaba todo en regla, pero hasta que no tratas con los militares en sus puestos de control, no estás seguro.

La cuarta parte, de Naryn al Issyk-Kol por los bestialmente estéticos valles del rio Naryn y paso de Tosor. 200 km de subida. Leve o media, no algo físicamente muy exigente, pero resulta muy curioso como se puede pedalear por tantos kilómetros de pista, siempre esperando ver el final y siempre con una nueva revuelta, valle, paso de rio, falso collado o pista a media ladera que vuelven a alejar la divisoria orográfica.

La quinta parte, pura transición de vuelta a Bishkek….desnivel negativo para despedirse de estas tierras, siguiendo una buena parte de lo que es una nuevísima carretera….

La sensación que queda? Pues que Kirguistán es un país óptimo para un viaje en bicicleta, teniendo la precaución de sopesar el tipo de bici que llevemos con el itinerario que vayamos a seguir. Sí que es cierto que en las carreteras más transitadas y arregladas, la circulación en bici no es tan segura como podríamos esperar. El respeto por los ciclistas digamos que no es algo que sea sobresaliente. Como en muchos lugares del planeta, aquí pisan el acelerador todo lo que pueden y no levantan el pie, vean lo que vean, aunque pasen a un palmo. Así que, mientras transitemos por pistas y carreteras con mal firme, la seguridad es alta, pero si pueden correr….

Queda mucho país por ver y valles remotos por explorar…pero no nos engañemos: Kirguistán empieza a ser ya un destino turístico conocido. Hay mucha más gente de la que me esperaba haciendo trekking y monte. Ciclistas los hay también, tanto viajando por el interior del país, como atravesándolo por formar parte de la ruta de la seda. Empiezan a aflorar Guesthouses y alojamientos para turistas. Kirguistán tiene un enorme potencial como país de destino alpino y de trekking y creo que lo van a aprovechar….

Para acabar, dos breves apuntes tećnico-patrióticos:

El viaje fué realizado con una Surly Ogre, con cubiertas tubeless de 2,4 ,perfectamente ajustada y puesta a punto en la tienda de bicis más peculiar de Jaca. El equipaje fue porteado en un estilo particular de mestizaje: el Alforpacking, que contiene elementos del moderno bikepacking estadounidense mezclados con el clásico y oldschool equipaje de alforjas europeo…. personalmente, hacer un viaje así con una bici cicloturista me parece, más que imposible, un tanto forzado….La combinación de la Ogre y el estilo propio, da una polivalencia impresionante, sube lo que sea, baja lo que sea y rueda por donde sea…

Y un breve apunte, que cada vez va aflorando más: muchas de las fotos que se pueden mandar desde cualquier lugar del mundo y que son “aclamadas” por el “público” podrían ser un “fake” de fotos tomadas en nuestra península, transitando por senderos y pistas…se tomarían por lugares increíbles del mundo……así que, Vuelta a Aragón, prepárate….

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